jueves, 21 de octubre de 2021

IDEAS SOBRE DIBUJO Y PINTURA

Es propio de la academia conservar el naturalismo como ejercicio practico, siento que actualmente se cree poco en esta exploración; incondicionalmente se pinta la realidad pero irregularmente la realidad dinámica, lugar, donde suceden todas la cosas, las más bellas y las más tristes, y que no deben carecer de admiración y sobre todo de contemplación para entenderlas
El pensamiento abstracto de las matemáticas es por si mismo interesante y bello, el como ayuda a explotar la imaginación y el pensamiento(siempre recuerdo la escena final de "PI, el orden del caos" donde se queda mirando fijamente la copa de un árbol), pero así como el lenguaje, nunca es de primera mano, ¿por qué no empezar por ahí?, en efecto, qué queremos explicar y por qué?
Del tronco a la hoja más alta de la copa acontece un flujo de energía que se determina por la rigidez de los elementos que se van desembocando en la estructura del árbol, conforme esto sucede el movimiento es más intenso y la vibración de las hojas las hace desvanecerse, ceder su forma a la energía del viento que las atraviesa, como aquellos ejercicios plásticos donde se deja huella humana en la materia más blanda.

martes, 20 de julio de 2021

TORTILLAS DE COLORES

Entre tantos colores, se encuentran los colores primarios, y en Fresno Nichi los hay en el maíz que siembran para hacer tortillas: Azul, rojo y amarillo, la gama de colores es infinita, (según los libros del primer nivel en la biblioteca de CCH oriente) Cada día un nuevo color de tortillas, un nuevo sabor, una diferente textura, el gusto no tiene más remedio que atreverse a conocer, a saber, a veces no puedo creer lo maravillosa que puede ser la naturaleza al proveernos de alimentos, de sensaciones y de emociones.
Gracias a las tortillas cada día es en la mayoría de los casos un día distinto, cada día me he visto forzado a aprender algo nuevo en una gran variedad de sentidos, y casualmente lo he meditado cuando es la hora de la comida, siempre estoy calladito cuando como, y lo hago lentamente pues mis pensamientos también fluyen de tal manera; Entre tantas cosas lo mejor ha sido que he aprendido de la mano sobre la naturaleza y sobre las personas, así que he terminado por mezclarlo; Las virtudes de la naturaleza y las virtudes de las personas, siendo entre tantas la del amor, la humildad y la creatividad las que más me han llamado la atención, todo se siente a través de la forma de expresarse y proveer de significado al entorno que los rodea.
Algo sabia sobre el fuego en las personas…alguna vez me contaron que, entre tantas formas del fuego en la naturaleza, la del calor y la fuerza de las personas es elemental para el movimiento energético del cosmos, sobre como fluye la energía entre los seres vivos y los objetos (que al final también están en movimiento), sobre cómo se acumula la energía, y sobre como a veces se carece de ella.
El intercambio de energía se da, por ejemplo, para hacer un muro de adobe, para mover una piedra, para arar la tierra, etc. Así como en la naturaleza para que el maíz, las habas y las calabazas crezcan… curiosamente también se da un intercambio de energía en un sentido emocional y espiritual a través del cuerpo, al final cada uno de nuestros movimientos conlleva un desgaste de energía por tanto hablar, escuchar, dar un abrazo, inclusive pensar una respuesta, conlleva un intercambio de energía, ese fuego que antes mencioné: el movimiento, el trabajo, todo existencia física y metafísica, (si no me equivoco) es energía, por que la energía se transmuta, no cambia en si misma sino a través del entorno.
Contemplar las estrellas, la luna o los atardeceres es muy similar a tratar de dar lectura a un amigo, (digo “tratar” por qué las palabras son complicadas) por ejemplo: preguntarle a ese amigo como se encuentra el día de hoy, preguntarle si ha dormido bien, prepararle el desayuno, interesarse por su bienestar, hacer cualquier cosa que afecte su percepción y su entorno, que finalmente también te afectara a ti. Todo aquello que aprendí con mis amigos me hizo pensar en cómo se da lectura a la naturaleza; saber a través de la luna que quizá un día no tan lejano llegara la lluvia, o, por ejemplo, saber a través de las nubes y su lejanía si lloverá ese día, podría decir que es como mirar a los ojos a alguien y saber que algo no anda bien, o por el contrario que todo marcha bien…inclusive si hay un destello de luz en los ojos, ese que sirve para la siembra, el del amor.
La humildad entre tantas cosas está ahí, entre la milpa, hay un secreto guardado al describir la textura de las hojas, cuya finalidad no es más que la de existir y ser. Es feo pensar que regularmente hay un malentendido al dar lectura al concepto; entre la nada y el todo hay un abismo simulado, el cómo interpretamos nuestro entorno y de nuestra capacidad de contemplación dependerá, que se difumine entre la tierra y el cielo ese abismo, no hay nada más preciado que aceptar que no tenemos absolutamente nada, dado el caso, eso es lo absoluto. Ahí nace la humildad, y no queda más que agradecer el trabajo de cada una de las personas de nuestro entorno y de la naturaleza.
Desde hace un tiempo me cuestiono siempre de donde vienen o como llegan las cosas a mí (así como la forma en la que fluyen a través de mí): el café, el pan, los muebles, mis pinturas, la luz, el agua, entre otras mil cosas, y con ellas la sinergia de todo aquello, por la escala, el movimiento pasa desapercibido en el día a día, sin embargo, a una escala menor es más fácil entenderlo; es otra cosa que aprendí de mis amigos al verlos discutir en variadas ocasiones, regularmente el tema era la cantidad de actividades que cada quien realizaba y sobre lo justo, entendí que parte de lo fundamental de dar lectura a los demás es saber que somos diversos en muchos sentidos debido a nuestras experiencias de vida y también que cada quien es responsable de su propia energía y empatía, y que no por eso debemos juzgar el cómo deciden implementarla, al final de ello dependerá la forma en que nos afecta y la trascendencia de las acciones, y el cómo eso tendrá una repercusión, al final siempre hay que ser agradecidos, creo que eso también forma parte de la humildad.
Quien diría que todo eso por las tortillas de colores, cada día tan interesante como el anterior... y tocando el tema, creo que tengo alma de albañil, un poco raro quizá, se pasan bien las mañanas al llegar a la obra tomando café y escuchando Bossanova o Soul,(más específicamente y por ejemplo “Lovely day” de Bill Withers) Lamento haber hecho molestar poniendo música al despertar(si así fue), al final la música también es energía.( más específicamente y por ejemplo “All Right” Christopher Cross) Al medio día, lo más austero y desgastante diría yo; el calor, la intensidad, esa que nubla la línea entre agua y cerveza, casi un ritual pensaría, y tan similar a otros trabajos como los de esculpir o pintar, había ocasiones en que repetía tantas veces un movimiento o acción que en medio del calor y la caguama entraba en un trance que bueno, explicaré mejor después…diferente al que se experimenta al bailar o pintar, pero muy similar, la experiencia se confronta más directamente con las herramientas por la escala a la que se incorporan, por ejemplo el uso que se le da a un mazo, una barreta, una pala, etc. ( más específicamente y por ejemplo “Mi Sueno” de Willie Colon, o “Bizzey” de Traag ft. Jozo & Kraantje Pappie). Vaya que la comida es deliciosa después de trabajar esas horas…pero sobre todo el transcurso del día y sobre todas las horas de trabajo, las del atardecer siempre fueron las mejores, los cambios de luz eran espectaculares y la forma en que confrontaban el material que se estaba trabajando era todo un acto de contemplación.
Playlist de la obra https://open.spotify.com/playlist/5CMT0LZORVa5g8I5ZyjBqv?si=9_rpi-FHQDGjpyKLOmpT3A&utm_source=copy-link&dl_branch=1
Sobre todo, me interesaba describir la idea de energía y trabajo; bailar, conversar, caminar, comer, trabajar, etc. Todo es parte de lo mismo, especialmente sobre el trabajo pienso que es ante todas las cosas el porqué de la existencia humana o al menos eso he meditado después de lo poco deslumbrado a través de la filosofía, que cualquier bien adquirido se manifiesta finalmente en una acción dentro de un entorno sensible que te corresponde y por el cual decides implementar esa energía para un fin(finalidad)
Platicaba con (corazón) el otro día, como se da la narrativa de la energía a través de los objetos, con los objetos y no solo entre los seres vivos como es comúnmente pensado, la energía esta explicita en el respirar, en comer y en un sinfín de actividades, sin embargo no se menciona el cómo se transmite la energía a través de los objetos o como se acumula por así decirlo, al final los estímulos dados a través de los seres vivos convergen en los objetos también y en el esfuerzo que se hizo para crearlos, ¿Los objetos en sí mismos deberían ser considerados energía? O, mejor dicho: energía sensible, porque vaya, no estoy hablando de átomos y electrones. También he pensado que, si no es en los objetos, es en los escenarios que podrían propiciar, por ejemplo, una obra de arte, quizá más tangible en la escultura o la arquitectura que no dependen de la imagen y las palabras.
En arquitectura se puede hablar de la forma en que se construye, en la que se crea un lugar, o un no lugar, y los escenarios que puede crear dependen de la energía que se dedicó en la construcción, en la planeación o en el diseño, al final el pensamiento también requiere un gasto de energía, en realidad toda actividad como ya había mencionado anteriormente, otra pregunta sería si hay tipos de energía o no, o si solo es equivalente al tiempo y esfuerzo empleado en la creación. La experiencia podría ser otro factor, el estudio, la dedicación, al final todo podría resumirse en tiempo de la mano el trabajo.
Cómo hacer rentable el esfuerzo que empleas en construir un edificio, ¿por qué no es tan fácil alcanzar a ver a través del cumulo de energía que sostendrían en un futuro un sin fin de actividades?, en este caso benéficas para unas cuantas o muchas personas que ocuparían el espacio, creo un poco la finalidad de este breve texto es esa, dar a entender un poco el por qué no se alcanzaba a ver el valor del esfuerzo físico y mental, ya que en ese sentido esta desdibujado el concepto de energía, cuando ya bien se sabe que la energía solo se transforma constantemente, ¿o se transmuta? Alguna vez me contaron un cuento alquímico en el que un sujeto que buscaba cocinar o… ¿Cuál será el termino correcto?, un método para crear a través de la química (que en realidad en ese momento era alquimia) el oro, tenia de por medio un número de actividades que contemplaban un gran esfuerzo físico por ejemplo; trasladar una cubeta con agua cien o más veces de un lugar a otro con la finalidad de hacer una preparación para el “método”, al final cada uno de los pasos, es decir, el proceso, era el aprendizaje en sí mismo, entonces…¿Es la experiencia , la contemplación, la memoria corporal, o la finalidad del gasto de energía en sí mismo?, quizá son todas al mismo tiempo.
En la obra, y regresando un poco al trabajo y a las acciones, y quizá ahora se podría hablar de las acciones como la manifestación de un pensamiento virtuoso, que direcciona y da sentido al trabajo y al esfuerzo, es decir una intención buena es el pre de una acción correcta y ella te puede llevar a transmitir energía ¿Buena? O ideal, será acaso que ¿El pensamiento es acción y desde el pensamiento en sí se puede transmitir ya una energía con sentido?, con solo pensar…diría kierdeggard que aún en las acciones se puede ser falso, …puede que este no sea el tema ahora, a lo que iba con todo el tema del trabajo, y por lo que de alguna forma buscaba acompañar con las fotografías es a que el ser consiente de los posibles escenarios que puede proporcionar la obra que estamos haciendo, sugiere que ha valido todo el esfuerzo y es, ha sido, lo que día a día me ha direccionado a seguir trabajando; también pienso a dónde va la energía de todos mis amigos y conocidos con su trabajo, me alegra haber aprendido tanto y compartido tanto.

viernes, 4 de junio de 2021

UN ENCUENTRO

¿Qué es aquello que tenemos que conocer para conocernos a nosotros mismos?
Me pasa de pronto que... en medio del bullicio me detengo por un momento y siento que no es mi vida, que mis ojos no son los que miran, que mis manos no son las que tocan, como si de una película se tratara; son los momentos en los que mejor puedo meditar porque toda consecuencia en retrospectiva te sitúa en cierto escenario, así como a todos los demás actores, esos que comparten el momento. ¿Por qué estás ahí? Y, ¿Por qué están ahí contigo?
Me hace pensar que quizá el futuro no este determinado, pero la forma en que lo veremos llegar puede que sí, es decir, el fin (finalidad) de nuestra historia personal, todo depende de cuantos escenarios pasen o no desapercibidos, si muchos pasan, el futuro vendrá y no sabremos cómo reaccionar, quizá nunca llegue porque no sabremos quienes somos.
¿Quién está narrando tu historia? A veces creo que encontrarnos a nosotros mismos, es decir, la búsqueda de la identidad, solo consiste en palpitar al unísono con la historia que se te entrego (el entorno), y que cada verdad y creencia se suma a la frecuencia precisa para entrar en resonancia (la ética viene después), la cuestión es como ir liando los acontecimientos, ¿Cómo volverlos significativos?... como esas personas a las que les gusta el olor del cemento fresco, que disfruta con vigor del viento o del tacto con la arena, pero nunca se ha cuestionado porqué. Fuera de las convenciones, los sentidos están presentes y cada experiencia imperceptible genera encuentros, emociones y pasiones personales en ese orden, y si las viéramos de frente, ¿No sería una forma de relatar mejor el cuento?, y no sería por sí mismo ese el sentido de la vida? las emociones en un continuo desarrollo como motor perpetuo
Eso me recuerda a los que hablan del tiempo o el trabajo con severidad (y con pruebas), pero y.… que son el tiempo y el trabajo sin un encuentro constante con una motivación, y sin asentir la correlación de los objetos(objetivos) con las emociones y las experiencias pasadas, Picasso decía que hay que trabajar arduamente para que las musas te encuentren trabajando, ¿Qué es la dedicación si no la espera de un encuentro? Un clic, una confirmación del universo, como lo quieran llamar, ¿No es lo más maravilloso del mundo?, y… ¿no es ahí en donde somos todos iguales? Más allá de la razón que no contempla nuestro sentir; las tesis y los métodos, ¿sus notas finales (y su proceso) no son acaso un encuentro también?
Qué define el sentido de una ciencia, si no la voluntad de las pasiones por hallarse en la razón, y que es la duda sino la semilla del encuentro, y finalmente, ¿no es acaso la identidad en todas las emociones, las experiencias y las narrativas propias, lo único que depende de nosotros? ¿Y no es entonces la pasión la base empírica del conocimiento racional y lo que propicia la acción?
Me gustaría ejemplificar, o intentar ejemplificar lo dicho, con una experiencia propia reciente:
La música Soul para mí es muy intensa, en dos sentidos, primero en el sentido de que está llena de incertidumbre y de dudas en sus letras algo que es considerablemente empático a un sinfín de momentos en la vida, y el segundo lado, la música; la incorporación de las orquestas, las percusiones y ese conjunto instrumental que lo dota de un sentido abstracto y real muy emocionante, por otro lado y a lo que voy con el ejemplo es que después de leer el contexto histórico en el que se desarrolla el género, me cautivo, (Es un escenario sobre parte fundamental de la lucha por los derechos civiles de los afroamericanos en Estados Unidos) entonces comencé a relacionar los sucesos con la música, en su sentido de representación y su sentido abstracto (emotivo por sí mismo), y como eso congeniaba perfectamente, con su contexto. Mi nueva impresión estaba dotada de una emoción más fiel a la narrativa de las canciones (ahora pienso que “Whats going On” de Marvin Gate y es absolutamente maravillosa), consecuencia de la empatía a los acontecimientos y como eso se liga de alguna forma a mi vida también, a mi propia narrativa… además las diversas historias definen la ausencia de un sinfín de experiencias que yo he tenido (o no) a través del entorno(de los objetos), sin la necesidad de estar realmente involucrado en la escena( libre de interpretación), puedo definir los sucesos también a través de la materialidad al dotarla de emotividad. (Kundera explica bien el concepto de empatía a través de la compasión)
No estoy tratando de decir que cada escena de la vida deba ser meditada, pensada y estructurada, (caeríamos en la contemplación) sino simplemente atender más a nuestra intuición, de vez en cuando dotar de carácter a los momentos cotidianos, a emocionarse a través de sentir, a esperar esos encuentros, quizá inesperados, buscarlos…puede que estén en cualquier lugar, que no tiene que referirse precisamente a las grandes obras de arte o de lo que todos siempre esperan lo mejor, ser humildes en ese sentido, quizá estén escondidos y aún no los vemos porque no hemos mirado alrededor.(el entorno, entender la escena completa), eso incluye a las personas, por que las personas también somos parte de ese flujo universal de energía y significados (es por eso mismo que también somos vulnerables y por lo que nos volvimos un medio de producción y consumo objetivado),
Quizá si existe tal reconocimiento, podemos darle más sentido a la experiencia estética de la vida en general y tengamos las herramientas para dotar con más precisión de significado a las cosas y tener más convicción sobre lo que hacemos en nuestra vida, motivaciones, identidad, dice Bernard Rudofsky en “arquitectura sin arquitectos” que la verdadera razón por la que vamos de vacaciones es porque el cuerpo nos pide estar cerca de la naturaleza, que es un impulso sensorial y vital, ¿Qué es la calidad de vida? ¿Que son las cosas verdaderamente indispensables?, y ¿Cómo nos afecta emocionalmente?
Entonces puede que la ética será una convención sobre el cómo experimentamos la vida y como es de un valor inconmensurable, motivo por el cual nos preocuparemos por el otro, “bien y hermosamente”…
Somos vulnerables, y por ello carentes continuamente de cosas innecesarias porque el hedonismo nos ha anestesiado explícitamente a través de sin fin de recursos retóricos, algunos de ellos se han institucionalizado, se han vuelto dueños de nuestro cuerpo, de nuestras emociones y de nuestra forma de experimentar el mundo, y desgraciadamente no tenemos a la mano las herramientas para darle fin, dado que las han puesto lejos. Si hemos de carecer es de conocimiento y vitalidad, la incertidumbre es natural y constante en la vida, una sístole y diástole con una narrativa ondulante y continua, integral con cada nueva experiencia que es por si misma cualitativa. Tampoco quiero sonar austero en relación a los placeres de la vida, solo hay que contemplar el fin y no simplemente permanecer en el medio, y menos en lo inmediato.
Y bueno, yo en realidad quería hablar de arquitectura, estas indagaciones surgen de una serie de autores, muchos de ellos teóricos de la arquitectura, como Tchumi, Pallasma, Venturi, que si bien no se “estructuran” a partir de la escuela pragmática, dependen en gran medida de la semiótica, creo que si bien tiene una aplicación en la arquitectura como metodología en determinado caso de estudio y como parte de condicionantes de diseño, no debe asimilarse simplemente como un código de diseño, es decir, crear narrativas dentro de posibles escenarios en un “edificio” a partir de una estructura conceptual, sino que se debe ampliarse en términos de la experiencia humana en general para entender mejor el concepto de “habitar”. La arquitectura tiene eso de especial, que estamos inmersos en ella. Por siglos la realidad construida (tangible) ha sido y aún es una construcción mental esquizofrénica y simbólica de la que dependemos corporalmente y sensorialmente, cuando en gran medida parten de discursos de poder. No solo es conceptual, es físico, por tanto la forma en la que interactuamos con los objetos(con todos los objetos), no solo los de la naturaleza, son un fluido de ideas y energía, la bolsa de mandado, la colcha, la puerta o cualquier objeto reconocible tiene una singular vida, que no implica que respire, sino que su forma de interactuar con nosotros es mucho más amplia de lo que creemos, en el caso de la arquitectura podemos referirnos al contenido de un muro, un techo o cualquier elemento propio de la arquitectura(o no) sin que este se fundamente en su carácter conceptual o simbólico.
Por ahí hay un texto que sí bien ya andas por aquí puedo recomendarte, que se llama “la imagen como símbolo o como presencia” que de alguna forma resuelve el conflicto entre lo “real” y lo “simbólico” al decir que lo abstracto en lo real puede comunicarse en un sentido puramente estético, pero no como parte de lenguaje y por tanto no estructural, ¿Será acaso ese el genio del que habla Kant? El poeta…¿El que arquitecto según Valery? No lo sé
El caso es que…desde mi pensar de la filosofía, como reconocible en un acto o una acción, me parece acertado juntar la idea de la narrativa, con la Ética, que si bien me gustaría continuar con esa primera idea que tuve al respecto, me gustaría investigar si alguien a hablado del tema, para esto encontré algo llamado “vocabulario de reflexión moral” de Richard Rorty que justo habla de la formación de la identidad moral mediante la construcción de narrativas, “relatos acerca de nosotros mismos como mecanismos descentrados, en la que se incluyen nuestras creencias, deseos, expectativas y simpatías.” Pero, en fin.
Una última idea: ¿Es el trabajo el sentido de todas las cosas, lo que dota a los objetos de alma, y en su acción se construye la ética y el bien estar humano?

lunes, 7 de diciembre de 2020

LA TERCERA GUERRA MUNDIAL

La tercera guerra mundial comenzó hace años…
Fue algo que fuimos acumulando poco a poco y con lo que empezamos a luchar casi inmediatamente de que comenzó, solo que hasta hace poco nos hemos dado cuenta, y aún así seguimos sin dar pie a la guerra verdadera.
Por un lado, aquellos hombres que antes de ir a la guerra han muerto ya, ¿Cómo? Han hecho del año un mes, del mes un día y del día una hora, y hora tras hora pesa si no está en ella algún placer sensual, cautivador del cuerpo inconsciente, un cuerpo que arde en llamas cada segundo, y se ha gastado todos los nervios. Hombre carnal, sediento, adolorido y frágil que cae a la primera incitación. Ha confundido la intensidad con la pasión, fue engañado desde el primer intento de libertad.
Por otro lado, aquel que ha estado en la guerra desde antes de que comenzará, pero ausente, como una bala perdida ¿Cómo? Ha inventado en su mente una guerra pues para él todo es posible, no responde a la inmediatez, por el contrario, recrea la realidad y la corporeidad, se reitera constantemente que la vida no es tan simple, si bien encuentra la pasión su andar melancólico vive bajo el yugo del vació, pues en la hoja blanca están todas las posibilidades y ninguna.
Un caso en el que se envuelven ambos hombres es en los “honores” y en “el tren de la vida” donde se es sin ser, por temor a ser sí mismo, uno envidia los placeres con la piel y el otro la felicidad con su mente (pues la felicidad es pasión). El rasgo está en la ferviente admiración o descalificación del otro, a veces comparando, otras simplemente señalando o calificando. ¡Dictaminando leyes! ¡Enjuiciando personas! ¡Verdad! ¡Bien común!
Ser capaz de mirarse profundamente al espejo posibilita la belleza (o mirarse a uno profundamente a través de alguien más), el bien. La correspondencia entre cuerpo y alma.
La lista de seleccionados está vacía:
Los que disfrazan el racismo con el “crimen”
Los que disfrazan el clasismo con la “intelectualidad”
Los que disfrazan el especismo con la “evolución”
Los que disfrazan el machismo con senos falsos
Los que disfrazan el dolor con simulacros, esos que dan limosna y no miran a los ojos, desgraciados
Los que compran “verde” y tiran gris
Los que creen en las estadísticas, en las cifras, o cualquier cosa que pueda justificar su comportamiento o sus acciones
Los que creen solo en las palabras y los que creen solo en las acciones.
Los que lloran a medias, los que ansían, los que no pueden gritar.
Los que confundieron el progreso científico con el cielo sin entender la poesía
Los que confunden el futuro con el pasado
Los que confunden compasión con empatía.

“De todos los hombres hoy aquí presentes ¿Quién tiene voluntad? ¿Quién ha amado de verdad?”